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EL DISCURSO AMOROSO EN MÉDICO DE FAMÍLIA.

 

                                       Cosette Espindola de Castro*

                                       cosette@autovia.com

                                                              

1. El discurso amoroso
En el enamoramiento (1), cuenta el sociólogo italiano Francesco Alberoni (1998:21), la persona para expresarse utiliza el lenguaje de la poesía, la sacralización y el mito. Es el lenguaje universal del deseo amoroso que se anhela por encima de cualquier otra. En lo que dice respecto a los mitos (2), estos son un tipo de discurso (3) (discurso mítico/fantástico) que circula en nuestras sociedades hace siglos. Forman parte de los múltiples y complejos discursos que circulan en la sociedad occidental. Si el mito está relacionado con el sentido de realidad y si es la cultura el espacio donde se produce sentido, sea de forma personal o colectiva, entonces entre mito y cultura hay un entrecruzamiento de caminos. Estos caminos son reapropriados y renombrados por los medios de comunicación, en el intento de producir (nuevos) sentidos en el público.
 

Al tratarse de un discurso de ficción y más específicamente del discurso amoroso utilizado en la ficción, vale la pena intentar buscar en el Diccionario de Mitología Clásica qué significan palabras como amor, Eros o Afrodita, vocablos tan comunes en el día a día para comprender cómo se apropian de ellas los medios de comunicación en una sociedad donde los mitos son un relato más entre varios otros. De acuerdo con el diccionario, amor es el nombre latino del dios griego Eros (1999:38). Eros (4) (1999:215) es el nombre del dios del amor (correspondiente a Cupido en la mitología romana). Él era hijo de Afrodita (1999:19), la diosa de la belleza y del amor y del matrimonio, que también simboliza el atractivo sexual. Cuentan las leyendas que dioses y mortales se enamoraban de Afrodita, que en la mitología romana se llamaba Venus.
 
Por ser una construcción cultural, con el pasar del tiempo la palabra amor adquirió distintos significados. Para los griegos, es deseo físico; Platón lo define como impulso o deseo de lo bello (5); el cristianismo pone en Dios la forma más elevada de amor. Los escolásticos lo distinguieron como benevolencia (el amor altruista) y de concupiscencia (disfrute de lo amado). Y durante varios siglos el enamoramiento en el occidente apareció como el amor prohibido, obstaculizado. Ya en el siglo XX el amor aparece en el diccionario como "sentimiento experimentado por una persona hacia otra, que se manifiesta en desear su compañía, alegrarse con lo que es bueno para ella y sufrir con lo que le es malo (1994:166)" (6). Un afecto que la cultura de masas se apropia a partir de elementos de la realidad (7), transformándolos en historias verosímiles y creíbles, que permiten la identificación del público, particularmente en los productos de ficción televisivos.
 
El género de ficción puede ser mejor comprendido en este contexto. Además de buscar en los relatos el éxito de muchos trabajos de ficción en la televisión y en el cine, vale la pena volver a la obra de Morin para buscar cómo la industria cultural ayudó en la formación del imaginario occidental a través de la creación de estereotipos, patrones de belleza, felicidad y modos de vida.
 
Cuenta Edgar Morin (1966:113-119) que, a partir de los años 30, los espectadores son estimulados a identificarse con los héroes. Eso ocurre entre niños y adultos. En la prensa infantil los caballeros legendarios adoptan la forma de "duros" aviadores y los antiguos cuentos fabulosos se refunden en la epopeya de la ficción científica. En el cine, surge en la corriente realista la figura del héroe simpático, donde el actor aparece cada vez más "natural", y el final feliz (8). Y es el final feliz que posibilita el amor y también traspasa la barrera sexual.
 
Además de estos dos elementos, el cine también va introducir otros cambios que, pasados 70 años, ya fueron interiorizados y naturalizados por la sociedad occidental. Entre los que interesan para este artículo, es posible citar:
 
- La creación de nuevos mitos y dioses del Olimpo, que ahora son humanos y aparecen en forma de estrellas, príncipes o playboys. Ellos son debidamente espectacularizados por los medios de comunicación y el público tiene un ideal (de belleza y éxito) para copiar;
 
- La búsqueda de la felicidad - una mística hasta donde el público hace sus proyecciones imaginarias ya que en la vida cotidiana en general este ideal no se concretiza. La búsqueda de la felicidad incluye una nueva trinidad: el amor, la belleza y la juventud, que se han tornado modelos de realización personal.
 
· La juventud - a través del cine se da una ascensión universal de los jóvenes a la jerarquía social que corresponde con la desvalorización universal de la vejez. El nuevo modelo es el del hombre en busca de la realización de sí mismo, a través del amor, del bienestar, de la vida privada. Es el del hombre y la mujer que no quieren envejecer, que quieren seguir siempre jóvenes para amarse y gozar el presente.
 
- El amor - con el final feliz, el amor se convierte en vencedor, franquea la barrera sexual para realizarse en la unión de los cuerpos, bien diferente de la imaginación antigua, donde el amor se convertía en trágica fatalidad. El amor de la cultura de masas es, al mismo tiempo, mitológico y realista. Además extrae sus contenidos de la vida y de las necesidades reales y proporciona modelos al público.
 
 
2. Series de Ficción

Para comprender la serie de televisión Médico de Familia (cuyo estudio de caso será realizado a partir del capítulo 3) y el éxito de este tipo de narrativa de ficción es preciso buscar la historia del género y su desarrollo. Hijas de la soap ópera (9) y primas de las telenovelas (10) , las series de televisión aparecieron en los Estados Unidos ya en la década de 40. La duración de los programas no pasaba de 55 minutos, tiempo que diferencia Médico de Familia de las series en general. El programa español dura 60 minutos, una innovación también en la televisión de España.
 
Cuanto al término fiction, en inglés es empleado en la televisión para contraponerlo al mundo de la realidad. Hoy también se entiende por ficción aquellos programas de corte dramático, algo parecido con el drama, que en inglés equivaldría a conflicto. Sin embargo, la narración ficcional en televisión como ya dijeron Cassetti (1992), Mazziotti (1993) y Rodrigo (1995) se ha dilatado, tanto en espacio como en tiempo o género. Hoy se puede decir que no hay un género puro de narrativa de ficción, pero sí que ésta está impregnada de otras narrativas y también de realidad (11). En este sentido, la noción de género de ficción es concebida aquí como lo hace Martín Barbero (1987), como una mediación: como matriz cultural y estrategia de comunicabilidad constitutiva del medio y elemento esencial de la expresión del público.
 
Médico de Familia extrapola la tradicional comedia de costumbres, presentando una narrativa especialmente híbrida. Reúne elementos clásicos del género melodramático (12) , que aparece en historias paralelas que cuentan los orígenes de los personajes, amores no correspondidos, traiciones, maldades, mentiras, pasiones, en fin, la victimización del bien y la exacerbación del mal, aunque contada en un tono más ameno, más cercano al cotidiano. También reúne elementos de comicidad (como la timidez del personaje principal, el médico Nacho Martín o el lenguaje andaluz de la asistenta Juani, que crea un grupo de expresiones propias), además de acercarse a los dramas de la realidad de España (drogas, inmigración, embarazo en la adolescencia, etc.) posibilitando lo que Nora Mazziotti (1993) llama la existencia de deslocamentos en la textualidad del género. Otro estilo presente es el romanticismo, que contiene el conflicto amoroso, una de las tres líneas temáticas (13) de la serie.
 
Si por un lado el género es híbrido, la composición dramática, mantiene casi el mismo modelo de los comienzos del drama (en Grecia), que siempre ha tenido una estructura en tres actos. Esta estructura aparece tanto en la tragedia griega como en las obras de Shakespeare (cinco actos), en las series de la TV (cuatro actos) o en un telefilme semanal (de siete actos), donde se puede observar una estructura básica en tres actos: principio, desarrollo (complicación - resolución) y final.
 
De acuerdo con José Angél Cortés (1999: 158) la programación de ficción de la televisión de los años 80/90 busca elementos replicantes que recuerden siempre prototipos de éxito. "Así se explica la repetición, se explican los fenómenos de mimetismo en las ideas, argumentos, personajes, situaciones, ambientes y tratamientos dramáticos". El autor, utilizando casi la misma idea de Jesús Martín Barbero y Muñoz (1992) afirma que todo eso tiene el propósito de acertar, buscando en el inconsciente del público las huellas de algo ya visto que, por su tratamiento, parezca novedoso, cuando en realidad, subyacen en él los mismos parámetros imaginativos y creativos de tantas otras historias ya conocidas en nuestro imaginario (sea a través de cuentos, mitos o novelas, etc.).
 
La idea de producir series semanales fue bastante utilizada en la televisión de los años 80/90 en España, porque se fundamenta sobre la idea de la reproducción, una reproducción justificable en términos de capacidad para capturar la audiencia (14), controlar la franja horaria y vencer la batalla de los índices de audiencia. Actualmente, se puede distinguir en la televisión los episodic series, cuya característica reside en que cada episodio tiene un comienzo y una conclusión (sin relación entre sí), de las sequential series, en las que cada episodio tiene un substancial epílogo, que conduce al siguiente a través de un enigma no resuelto o un cambio de situación del protagonista, y el continuos serials, con historias siempre entrelazadas entre ellas y nunca finalizadas.
 
Médico de Família se trata de continuos serials, porque aunque la historia haya terminado después de cuatro años, era formada de capítulos entrelazados, con una secuencia, pero sin enigmas no resueltos que se quedasen pendientes de solución de un capítulo para otro, a no ser la temática afectiva (15). Y ahí está la fórmula de éxito encontrada por la productora Globo Media (de Emilio Aragón y del director Daniel Écija): buscar en las emociones del público formas de identificación, particularmente en las que dicen respecto al amor, su idealización y realización, sin dejar de tratar de temas de la actualidad.
 
 
3. Sobre Médico de Familia

Después de cuatro años de éxito garantizado por una media de 7.607.000 espectadores acostumbrados a mirar Telecinco todos los martes, a partir de las 22 horas la serie Médico de Familia (16) dice adiós a toda España (17) con el famoso "happy end". Los protagonistas de la serie, el médico Nacho Martín (Emilio Aragón), sus tres hijos María (Isabel Aboy), Chechu ( Aarón Guerrero) y Anita ( Marieta Bielsa) y Alicia (Lidia Bosch) apenas participaron en el último capítulo presentado en Telecinco. Antes de la presentación del capítulo final participaron en un especial sobre la serie de mayor éxito en España de los años 90.
 
Tratándose del fin del milenio y de tantos cambios en las relaciones familiares, ¿qué ha posibilitado el éxito de esta serie? A final, las series de médicos son un género ya clásico en la televisión, pero Médico de Familia logró hacer algo más. La productora Globo Media demostró que es posible hacer algo más que "emergencias". La fórmula que posibilitó que millones de personas se interesasen y se mantuviesen semanalmente fieles a este tipo de programa de ficciones, ocurrió a partir de cuatro factores. Primero: un bien pensado estudio sociológico con 250 personas de distintas clases sociales y edades que ayudaron a pautar la personalidad de la serie: divertida, real, sin dramatismo, pero con un tono que también hiciera la gente emocionarse. Fue ese mismo público que garantizó la vuelta de los mejores momentos de Médico de Familia, que Telecinco pasó diariamente desde enero hasta abril de 2000 en el horario de las 6 de la tarde.
 
El segundo factor lo constituyó los temas de contenido social de muchas de sus historias. El primer episodio de la serie, en 15 de setiembre de 1995, ya presentaba el debate sobre el embarazo de una adolescente. En aquel momento, el médico Nacho Martín todavía era médico de cabecera, el acompañante de millones de personas que utilizan la seguridad social en España. Y en su última fase, en 1999, Nacho Martín vuelve a la pantalla pequeña como médico de emergencias, también tratando de temas muy reales, como un caso de malos tratos en una residencia geriátrica (episodio de 05/10/99). Temas que también eran asunto de debate y preocupación en los hogares españoles.
 
El tercer factor de éxito de Médico de Familia es universal. La serie habla de médicos y familias. Al elegir el médico como héroe, la producción del programa brindó a la gente un espejo donde reflejar sus deseos más íntimos. En definitiva, ¿ a cuántas personas, entre los cuasi 40 millones(18) de españoles, no les gustaría ser - o tener un hijo - como Nacho Martín, un médico humano, preocupado, inteligente, guapo (y además tímido) que tiene el poder de semanalmente oír, tratar y cuidar de la gente? Además del discurso simbólico sobre el poder (19) y el conocimiento médico interiorizado en la sociedad occidental hace siglos, la serie también habla de la familia. Pero habla de la familia imaginaria, idealizada, que a mucha gente le gustaría tener y formar parte. Una familia bien diferente de la familia característica de la España de los años 90, que tiene pocos hijos y hace mucho que no tiene presupuesto para mantener una asistenta.
 
Cuarto y último factor. Paradójicamente las series que históricamente se dedican al público femenino y más recientemente a toda la familia, Médico de Familia no tiene el elemento principal de las series costumbristas: falta la mamá. Y es ahí que la serie desarrolla su otro punto para conquistar el público: el personaje principal, Nacho Martín, está en busca de un nuevo amor - y es a partir de ese hecho que ocurren los conflictos amorosos de la serie. Aunque el programa tenga como personaje principal el médico y sus hijos, que mantenga a su alrededor abuelos y abuelas y la cuñada - que se torna la futura esposa en diciembre de 1997, cuando 13,4 millones de personas asisten al episodio -, la serie se desarrolla durante mucho tiempo (cuasi cuatro años) en esa búsqueda, la búsqueda de la identidad materna perdida y en la búsqueda de una estructura familiar completa.
 
 
3.1.Una serie para toda familia

El planteamiento inicial fue hacer una serie para toda la familia que además tuviera temáticas de ámbito laboral y social, fácilmente identificada por la gente en las calles. Eso significó una innovación en España, aunque no sea novedad en países como Estados Unidos (Un Hombre de Familia o El Show de Bill Cosby) o Brasil (La Gran Familia, década de 70). El estilo, que recordaba un poco el espíritu costumbrista de La Gran Familia, filme del español Pedro Masó, fue trasladado al presente y modernizado.
 
La elección de un médico de familia para la profesión del personaje principal, trae interiorizada la imagen del personaje vocacional, dedicado a un trabajo muy cercano del público en general. O sea, alguien próximo a la gente, conocedor de sus problemas y preocupado por cada una de sus vidas (aquí se revive la idea del médico ideal, bien diferente - en general - a la realidad de la seguridad social).
 
La historia empieza con dos vertientes. De un lado, con la tragedia, la muerte, la pérdida y la orfandad. Cuenta (por medio del recuerdo de la familia) el triste suceso ocurrido hace un año que había dejado el protagonista viudo y tres niños sin mamá. Él es el típico antihéroe - una persona común y corriente, tímido, buen corazón, en fin, alguien como nosotros - que tuvo de cambiar su forma de pensar y enfrentarse al mundo para cuidar de su familia (tres hijos, un sobrino, su papá y la asistenta). Por otro lado, la historia también muestra el cambio de casa (que simbólicamente representa el paso de una etapa a otra de la vida) de la familia, la misma casa que la pareja estaba construyendo antes del suceso.
 
En una intertextualidad frecuente con el cine, el joven viudo Nacho Martín, recuerda a Tom Hanks, en Algo para Recordar, una comedia romántica de los 90, donde el personaje norteamericano suscitaba ternura entre el público por su condición de viudo ante la difícil tarea de reconstruir su vida con un hijo pequeño. Esa intertextualidad referencial al cine vuelve a repetirse otras veces, una de ellas cuando el protagonista, con miedo de perder su amor, repite la escena final de la película italiana Dio, como ti amo, éxito cinematográfico en los años 60/70, buscando su amada en el avión para declararle su amor.
 
La serie se desarrolla en tres líneas temáticas: 1) los conflictos internos de una familia (barrera generacional, recuerdo de la madre, relaciones entre padres e hijos, reprimendas del papá, la primera regla, etc.); 2) los profesionales y humanos del centro de salud y, más tarde, en emergencias (malos tratos, drogadicción, el autismo, el SIDA, la anorexia, etc.); 3) y los conflictos sentimentales de la(s) pareja(s), que atrae el público semanalmente.
 
En el presente artículo esta última, la relación de las parejas, es el punto de interés. Miquel Rodrigo (1997:148) al analizar el tema de las emociones recuerda a Maffesoli, que considera las emociones un de los puntos centrales de la sociedad occidental. Para el autor francés, está naciendo una nueva cultura del sentimiento. "Es una cultura de la representación que se fundamenta en la capacidad de seducir y de emocionar y en la que, en mi opinión, los medios de medios de comunicación tienen un papel central" (20). Esa cultura del sentimiento, donde la lógica de lo contradictorio tiene espacio y se ajustan las múltiples expresiones del sentimiento colectivo, ya fue trabajada por diferentes autores a partir del tema de las emociones en la ficción televisiva. Particularmente en Latinoamérica donde el fenómeno de la telenovela ha extrapolado fronteras con los estudios de Martín Barbero y Sonia Muñoz (1992), Nora Mazziotti (1993, 1996) o de Jorge González (1998).
 
 
3.2. Un estudio de caso amoroso
En el caso de Médico de Familia, la historia tiene como motor principal el médico joven y viudo que deberá rehacer su vida. Este es el punto de intriga de la serie, la tensión amorosa no resuelta entre Nacho Martín y su cuñada, Alicia, que empieza en septiembre de 1995 y permanece latente hasta la cuarta etapa de la serie en el capítulo 53, de 24-06-97 y sólo va a concretarse seis meses después (23-12-97).

 
Diferente de otras series, la boda no indica la finalización de la trama y sí el comienzo de una relación de pareja donde la familia ya está constituida, pero todavía tiene mucho que contar. La serie termina en diciembre de 1999, en su novena etapa, siempre teniendo en cuenta las relaciones afectivas (nacimiento de hijos, separación y reconciliación). ¿Cómo se desarrolla la tensión amorosa desde la primera hasta la cuarta etapa? La solución encontrada por el equipo de guionistas fue los amoríos de Nacho y Alicia en busca del amor ideal, romántico, que también ayudaran a los dos a darse cuenta de sus sentimientos. Y, en medio a las historias, aparecen los recuerdos de Nacho Martín por aquella que un día fue la "mujer de su vida", Elena (hermana de Alicia), a quién logró declarar su amor con un bolero y invitó a casarse poniendo una gran pancarta en la calle.
 
Nacho estuvo involucrado con distintas mujeres durante la serie: primero con la doctora Laura Mengíbar (Paula Sebastián), a quien llegó a besar; después por la médica pediatra Irene Cerezo (Ana Duato) que, dividida entre la carrera profesional y la responsabilidad de asumir la familia de Nacho Martín, decidió terminar la relación y buscar su futuro profesional. Vale acordar que el capítulo (07 de mayo de 1996) en que el joven médico se declara a la pediatra obtiene un récord de audiencia en Telecinco, con 9,4 millones de espectadores. Es la mayor audiencia de la cadena desde que empezó su trayectoria en 1990. O sea, aunque con otras temáticas interesantes como los conflictos internos de la familia y los profesionales y humanos del centro de salud o de emergencias, el atractivo de Médico de Familia es la relación de pareja, es el amor en secreto, compartido "apenas" entre el personaje principal y el público, lo que posibilita la existencia de una complicidad entre los dos (personaje y público) (21) .
 
Además del amor que tiene que olvidar (por Elena, su primera esposa), Nacho se descubre enamorado de su cuñada, Alicia, una periodista, que forma parte de la familia. Pero después de empezar (y asumir) su relación con Alicia, en la cuarta fase de la serie, él reencuentra a Clara, un amor platónico de su juventud. No llega a ocurrir nada entre los dos, porque el protagonista tiene miedo de arriesgar su felicidad. También Alicia tiene amoríos y estuvo a punto de casarse en varias ocasiones. Sufrió con un ex novio, Sergio, que tenía otra mujer (aparece entonces las historias de traiciones, que también se repetirá con su mamá, Consuelo Moreno); se involucra con Julio, aunque no pueda corresponder a su amor, así como con Juan, el mejor amigo de Nacho, con quien viaja a Africa, pero su gran amor es Nacho Martín, a pesar de que tarde en admitirlo.
 
Las relaciones afectivas también aparecen en las historias secundarias de Médico de Familia y contribuyen para hacer público algunos temas latentes en la sociedad española, como las relaciones de conveniencia y triangulares (entre los padres de Elena y Alicia - Consuelo y Nicolás (22) y su amante) y la separación (que ocurre entre Consuelo y Nicolás y también ocurre más tarde entre la pareja protagonista o temporalmente entre Juani / Luisa Martín - la asistenta y mamá sustituta de la casa de los Martín - y Poli /Antonio Molero, que es su novio de toda la vida y aparece en forma de la relación no concretada). O en el amor homosexual, los dos vivenciados por personajes de médicos: un hombre, colega de Nacho, y una amiga de infancia de Alicia, aunque en episodios aislados.
 
El amor también aparece en otras formas, como en la tradicional forma de conquista amorosa que es el donjuanismo. Éste está presente en el personaje Alfonso Martín (Antonio Valero), primo de Nacho Martín, que posee largo historial femenino y, con su "experiencia" intenta ayudar Nacho a conquistar a Alicia. O en el amor adolescente, todavía inocente entre Chechu (el hijo mediano de Nacho y su primera esposa) y una colega de colegio, Susi, que termina en desengaño, porque, según ella, a las chicas le gustan los chicos mayores. Pero, el interés de este trabajo es relatar el amor a partir del protagonista que vivencia diferentes tipos de experiencias afectivas ya estudiadas por el psicoanalista Robert Stenberg (1988).
 
 
4. El triángulo del amor

Para Stenberg, existe en la vida cotidiana un triángulo del amor formado por la intimidad, la pasión y la decisión/compromiso. La intimidad se refiere a aquellos sentimientos dentro de la relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión. Es un fundamento del amor que se desarrolla lentamente y que es difícil lograr. En Médico de Familia aparecen esos fundamentos. La intimidad aparece en la relación de Nacho con su primer esposa, Elena; después con Alicia, con quién comparte sus intimidades, sus problemas familiares y profesionales; y también con Irene, con quién el médico comparte muchos intereses profesionales en común, pero no puede compartir las cuestiones familiares.
 
El componente pasional del amor es, en gran medida, la expresión de deseos y necesidades - tales como la necesidad de autoestima, entrega, pertenencia, sumisión y satisfacción sexual. Si aparece apenas el elemento pasional en una relación - sin intimidad o decisión/compromiso - en general ésta tiende a no seguir adelante, pues de acuerdo con Stenberg, la pasión es el elemento que suele terminar o adormecer más deprisa en una relación. En Médico de Familia la pasión aparece entre Nacho y Elena (recordada a través del protagonista), entre Nacho e Irene y también entre Nacho y Alicia, aunque la atracción física entre la pareja protagonista sea latente, pero no reconocida hasta la cuarta fase de la serie, en 1997. Esa atracción, que se transforma en amor, es el eje central de conflicto amoroso de Médico de Familia.
 
Ya el componente decisión y compromiso del amor consiste en dos aspectos - uno a corto plazo y otro a largo plazo. El de corto plazo es la decisión de amar a otra persona, mientras que el de largo plazo es el compromiso por mantener ese amor. Eso no significa que ellos tengan que producirse simultáneamente. El componente decisión/compromiso del amor puede carecer del "calor" y de la " carga" de la intimidad y de la pasión, ya que las relaciones presentan altos y bajos, pero, en última instancia, lo que mantiene una relación es el componente decisión/compromiso (Stenberg, 1988:43). En Médico de Familia, Nacho Martín toma la decisión de buscar una pareja y empezar una nueva vida; decide comprometerse con Irene, pero esta lo rechaza. Más tarde, decide asumir su amor por la cuñada, Alicia, y casarse con ella. Y, cuando encuentra a Clara, un amor platónico de la juventud, decide mantener su relación con Alicia y defender su felicidad.
 
Obviamente, la teoría del triángulo del amor de Stenberg no es estática. Para el autor (1988:46) "la importancia de cada uno de los tres componentes del amor difieren según el promedio, dependiendo si una relación el de corta o de larga duración". Por ejemplo: en relaciones de corta duración, especialmente románticas, la pasión tiende a jugar un gran papel, mientras la intimidad puede jugar apenas un papel moderado y la decisión/compromiso puede no jugar papel ninguno.
 
Además los tres componentes del amor difieren en su presencia en diferentes relaciones amorosas. La intimidad parece estar en el centro de muchas relaciones amorosas, mientras esas relaciones sean con padres, hermanos, amante o amigo íntimo. La pasión tiende a estar limitada en ciertos tipos de relaciones amorosas, especialmente las románticas: Ya las relaciones de decisión/compromiso pueden ser altamente variables a lo largo de diferentes relaciones amorosas. El compromiso, por ejemplo, tiende a ser alto en el amor por los hijos, pero bajo con relación a los amigos, que vienen y van a lo largo de la vida.
 
Todos esos modelos de relaciones amorosas aparecen en Médico de Familia, sea en el núcleo central - la familia - y en las distintas relaciones de confianza y amistad que mantiene el padre Nacho con sus hijos; o el padre, Manuel Martín (Pedro Peña), con su hijo, Nacho; o aún, el abuelo Manuel, más conocido como Manolo, con sus nietos. Esos modelos también aparecen en Nacho con sus amigos Juan, Julio (que se va en mitad de la serie) y Alfonso o en las relaciones solidarias en el trabajo con la enfermera Gertru Yunquera (Lola Baldrich), o de Alicia con su jefa y amiga, Inma (Isabel Serrano), a quién Alicia intenta encontrar un novio, o en las amistades infantiles en Médico de Familia, solo por citar algunas.
 
O sea, así como las telenovelas, este tipo de serie tiene mucha eficacia porque representan situaciones humanas elementales como el amor, la rabia, el odio, el celo, la pasión, el enamoramiento, para quedarse en el campo amoroso. Y es eso que interesa, saber como la televisión "narra" la vida social, como la construye e interpreta, como construye la noción de familia, en fin qué elementos utiliza para realizar, capítulo a capítulo, esa representación fragmentada y selecta de la vida cotidiana.
 
Jorge González afirma que a partir de la construcción de versiones de la realidad y de nuestros sueños, la televisión produce teleficción:
 
" No solo la televisión "construye" versiones de la lacerante realidad "real", esa que es tan seria, tan pesada, tan apabullante, sino que también construye toda una gama de distintas versiones de nuestros sueños y temores, de nuestros amores y recuerdos, de nuestras fantasías y frustraciones, en fin, de nuestros, juegos y afanes" (Gonzalez,1998:86).
 
No obstante, Médico de Familia va más allá apenas del discurso amoroso para construir su trama en una familia de clase media urbana española cuyo formato conquistó también Portugal, Italia, Hungría, República Checa, Eslovenia, Polonia y Finlandia o Costa Rica, México, Venezuela, Argentina y Uruguay. La serie encanta a la gente de distintas culturas porque ellos no sólo se reconocen en estas historias, se reconocen también en las historias contadas desde siempre. Desde los mitos, desde los cuentos, desde la oralidad que forma parte de nuestra niñez.
 
 
5.Éxito calculado y prejuicios

Hay que reconocer que el enamoramiento del público por Médico de Familia no ocurrió por casualidad. Para el lanzamiento de la serie, Miguel Morant, responsable de ficción de Telecinco, realizó diez videos publicitarios distintos: dos de presentación de los personajes y situaciones, siete testimoniales y uno invitando al gran estreno del serial. Esa campaña incluyó unas 150 emisiones de esos videos, que empezaron a ser emitidos un mes antes, a mediados de agosto de 1995. Uno de ellos decía:
 
" En esta casa vive Nacho. Pero no vive solo. Es viudo, con 36 años y tiene que hacer el papel de padre y madre. María, Chechu y la pequeña Anita son sus tres hijos. Y el abuelo, que también cuenta. A tía Alicia la adoran todos. Julio es el amigo de Nacho desde el colegio. ¿Qué sería de la casa sin Juani? Nacho se dedica a la medicina y sus pacientes son como de su familia. Desde septiembre, vivirán con ustedes historias entrañables".
 
O sea, la gente fue presentada a la familia Martín con antelación y los aguardaba al menos con curiosidad. No obstante, fue el boca a boca y los incontestables índices de la cuota de pantalla que mostraron que algo pasaba de nuevo en la televisión en España. El fenómeno Médico de Familia logró sobrepasar el número de espectadores que tradicionalmente miran duelos futbolísticos como Barcelona - PSV Eindhoven por la Copa UEFA (1996) y partidos internacionales de tradición, como los partidos de Brasil durante el Mundial de Fútbol (1998) posibilitando replantear las relaciones de la familia con la televisión y sus opciones lúdicas.
 
Pero siendo un producto de la industria cultural, Médico de Familia también presenta prejuicios, particularmente en lo que dice respecto a las emociones masculinas y femeninas. Un ejemplo de eso aparece en el capítulo 08, de 31-10-95, donde el dicho popular que dice que "los hombres no lloran" es pasado de la generación mayor - representada por el abuelo Manolo - a los niños, en este caso representado, por el nieto Chechu.
 
Inicialmente el diálogo entre el abuelo y el nieto sigue en dirección a la defensa de la sensibilidad masculina y por el derecho de los hombres (sean pequeños o adultos) a llorar. Sin embargo, en el final del diálogo el abuelo se emociona y empieza a llorar. Cuestionado por Chechu, el abuelo dice que llora " porque ya no soy un hombre, soy un viejo". O sea, no sólo refuerza el prejuicio sobre la sensibilidad masculina, sino también cuestiona la masculinidad de los mayores.
 
 
6. Observaciones Finales
Con prejuicios o sin ellos, lo cierto es que la serie habló para todos los públicos: niños, adultos, gente mayor y incluyó en su temática a la gente que, en general, es olvidada, como los discapacitados o los ilegales. Habló sobre un modelo de familia: una familia tradicional, constituida de padres, hijos, abuelos, tíos, primos y sobrinos en cercana convivencia, que es cada vez menos frecuente. Principalmente porque la familia llamada nuclear, más reducida, autónoma y migratoria, compuesta solamente de padres y pocos (o ningún) hijos, es el caso más común en España, representando el 64 por 100 de los hogares (Rojas, 1994:21).
 
La serie encantó a toda la familia - esa institución paradigmática de la sociedad, el aspecto más extraordinario de la existencia social del hombre y de la mujer, según el psicoanalista español Luis Rojas (1994) - porque trajo de vuelta la familia de nuestra memoria e imaginario. Médico de Familia logró tocar en la fibra sensible del público no sólo por hablar de una familia modelo y de valores éticos y solidarios. Logró la identificación del público de distintas franjas de edad porque jugó con el obscuro objeto del deseo amoroso que existe en toda la gente, un deseo que ni siempre se realiza, pero si torna posible en la proyección, en el otro, reduciendo así las frustraciones cotidianas de la gente.
 
La gran ausente en Médico de Familia fue la sexualidad. Ella estuvo presente de una forma conservadora, apareció de manera latente, contenida, pero no directa. Como si el deseo amoroso no caminase lado a lado a la atracción física.
 
Aún así, la proyección del público con la serie traspasa el medio televisión para realizarse en otras formas de interacción. Sea a través de la homepage sobre Médico de Familia, donde el protagonista Nacho Martín "charla" con el público; a través de la crónica rosa, que cuenta los detalles de la vida cotidiana de los dioses del Olimpo español o a través de un amplio repertorio de cartas que ayudaron a los 30 guionistas a dar vida a la serie y garantizar un público medio de 7,6 millones de espectadores por semana durante cuatro años.
 
Ahora, después del "happy end" de Médico de Familia, diferente de los cuentos o fábulas donde se dice "y luego vivieron felices y contentos", resta al público mirar otras series de ficción en la búsqueda de otros dilemas y conflictos amorosos, en la búsqueda por salir del silencioso cotidiano y encontrar nuevas formas de identificarse.
 
 
Notas

1. Para Alberoni (1998:09), el enamoramiento es el estado naciente de un movimiento colectivo de dos.
 
2. Del griego mythos, la palabra deriva de dos verbos: del verbo mytheyo (contar, narrar, hablar algo para los otros) y del verbo mytheo (charlar, contar, anunciar, nombrar, designar). Para los griegos, mito es un discurso pronunciado o proferido para los oyentes que reciben como verdadera la narrativa, porque confían en aquel que narra.¿Y cómo no crer en las historias de las abuelas/los, de las mamás y de los papás, en los libros, en las piezas teatrales, en los diarios, en la radio o en la televisión - estos dos últimos los grandes compañeros en un siglo marcado por la urbanidad y por la soledad? Particularmente porque esas historias rescatan el origen de la humanidad y reflejan una necesidad de identidad y reconocimiento que se mantiene a través de los tiempos? Particularmente porque esas historias rescatan el origen de la humanidad y reflejan una necesidad de identidad y reconocimiento que se mantiene a través de los tiempos.
 
3. Discurso aquí comprendido a partir de la Semiología de los Discursos Sociales de Eliseo Verón (1982). Esta semiología se basa en la doble suposición de que toda producción de sentido es social y que todo fenómeno social es un fenómeno que pretende producir sentido. O sea, la dimensión de la cultura es un proceso de producción de sentido - en cuanto representación de una estructura discursiva - y está en el ámbito del imaginario social.
 
4. De ahí viene la palabra erotismo, que hoy es considerado el amor sensual.
 
5. Amor que no necesariamente se realiza, de ahí la expresión amor platónico.
 
6. MOLINER, Marina (1994). Diccionario de Uso del Español - A-G. Madrid, editorial Gredos.
 
7. Desde el enfoque constructivista de los mundos posibles, Miquel Rodrigo (1995:202) recuerda Eco. El pensador italiano dice que el denominado mundo real es, como el mundo de ficcion, una construcción cultural.
 
8. La introducción del final feliz empequeñece el universo de la tragédia, rompe la tradición milenar que nace en la Grecia, que se continua en el teatro español del siglo de oro, en la novela clásica francesa o en el cine melodramático de la época muda (Morin, 1966, p. 114)
 
9. Soap Opera, término en ingles para referirse a las historias de radio y más tarde televisión dedicadas al público femenino. Eran patrocinadas por empresas que vendian jabón para manos y jabón para cocina.
 
10. Comprendo telenovela como narrativas de ficción que se diferen de las soap operas particularmente porque apresentan una historia en capítulos, con comienzo, medio y final, que no ultrapasan los tres años y, en general, terminan con un final feliz.
 
11. Médico de Familia utiliza elementos lúdicos como la fiesta de navidad (diciembre/96) que contó con la participación de Montserrat Caballé. Y con varios invitados que representan a sí mismos, como el futbolista Julen Guerrero, la cantora Celia Cruz (en la despedida de soltero de Nacho) o Ricky Martin, entrevistado por Alicia, rompendo la frontera entre ficción y realidad. También abre espacio para Médicos sin fronteras, fundación Once, invita el campeón paraolímpico de natación Chavi Torres y a un niño croata que una mina arrancó el brazo, así como incorpora en el elenco un actor con Síndrome de Down, Ernesto (Alberto Dominguez-Sol), entre otras actividades solidarias.
 
12. Cuentan Martín Barbero y Muñoz (1992:39-40) que la origen de la palabra melodrama viene de Francia y Inglaterra especialmente, del final del siglo XVIII, en referencia a un espetáculo popular que, para allá del teatro, tiene a ver con los modos de los espetáculos de feria e con los temas de la literatura oral y con los cuentos de miedo y misterio.
 
13. Las otras dos son los conflictos de una familia y los conflictos profesionales y humanos del centro de salud. Las tres lineas temáticas de médico de Familia serán tratadas más adelante.
 
14. A partir de Médico de Familia, la televisión privada Telecinco que en 2000 completó 10 años de existencia, logró pasar de una media del 19% al 42% de cuota de pantalla. O sea, ya en el primer capítulo fue seguido por una media de 5,5 millones de espectadores, número que subiria hasta 13,4 millones en los momentos románticos más emocionantes de la serie.
 
15. En España algunos especialistas costuman traducir los continuos serials como series y episodics serials como seriales. Para no ocurrir dudas, en este trabajo se utilizará el término series.
 
16. La serie empezó en setiembre de 1995 e terminó en deciembre de 1999, pero volvió al aire por las tardes hasta finales de abril de 2000, en Telecinco.
 
17. A toda España que asiste los canales abiertos, porque la serie continuó pasando por canal Plus.
 
18. La población española actualmente es de 39,9 milhones, número que no deberá llegar a los 40 millones antes de 2005, ya que es el país con menor tasa de natalidad en Europa.
 
19. Sobre el poder simbólico, mirar la obra de Pierre Bourdieu.
 
20. Citado por Miguel Rodrigo en el artículo "Las emociones en la comunicación". Revista Comunicación y Estudios Universitarios. Nº 7, Editorial CEU, 1997, p. 148.
 
21. Sobre los secretos compartidos y la complicidad entre el personaje y el público, mirar Jorge Gonzalez, en "La Cofradía de las Emociones" (1998). Representados por los actores Gemma Cuervo (Consuelo) y Carlos Ballesteros (Nicolás).
 
 
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* Cosette Espindola de Castro es doctoranda en Periodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Maestría en Comunicación - PUC-RS/Brasil. Periodista. Profesora de Periodismo, Unisinos-RS/Brasil.